
La Parroquia de San Pablo te da la más cordial bienvenida y quiere ofrecerte sus servicios, su cercanía, por si en algún momento concreto o bien de forma continuada necesitas de ella.
Nuestro propósito es que la Parroquia sea siempre un lugar para el encuentro, apostando porque se pueda producir también a través de Internet; de ese modo sea cual sea el lugar donde te halles, cualquier día y a cualquier hora, cuando navegues por esta web estarás entre y con nosotros.
Desde el corazón del zaragozano barrio de San Pablo, en la Parroquia tratamos de ser experiencia y fermento de fraternidad, justicia, paz y presencia de Dios, con abierto talante de convivencia, tolerancia y compromiso, creando espíritu de barrio junto a todas las personas que, trabajando de muy diversas formas, desean seguir mejorando este trocito de la ciudad tan antiguo y tan rico en historia.
Para nosotros eres un regalo, alguien muy importante. Si tienes ganas, tiempo e ilusión de crear una Parroquia viva, incluso una comunidad que traspase las fronteras del Barrio y de Zaragoza, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para colaborar en esta tarea, que es común, gratificante y muy hermosa.
La Parroquia de San Pablo Apóstol es una de las más antiguas de Zaragoza, atesorando un notable patrimonio en el que confluyen el aspecto espiritual, el artístico y el histórico. Pero no por ello es ajena a las circunstancias del momento en el que vive ni a los avances tecnológicos que cada época conlleva, y de ahí que tenga su espacio, este espacio, en Internet.
En él están recopilados y seguiremos recogiendo datos y hechos del devenir parroquial a lo largo de los siglos para reflejar lo esencial de cultos, actividades, historia, arte, tradiciones... El ayer y el hoy, en suma, de una Parroquia cuyas raíces se remontan al lejano año 1118.
Comunidad de creyentes siempre en camino, lo vamos recorriendo en pos de nuestro titular, el Apóstol de los Gentiles, cuya imagen preside el retablo del altar mayor. Al contemplarla, Saulo de Tarso semeja estar proclamando aquellas rotundas palabras, tan reveladoras de su intensa fe, con las que encabezó la segunda carta a su fiel discípulo Timoteo:
«[Soy] Pablo, apóstol de Cristo Jesús
por voluntad de Dios
para anunciar la promesa de la Vida
que tenemos en Jesucristo» (2 Tim 1,1-2).
Amigo, amiga: muchas gracias por visitar nuestra web. Nos agradará mucho que, cuando tengas ocasión, vengas personalmente a conocer la iglesia de San Pablo y a quienes trabajamos en sus Áreas de actividad pastoral, porque estaremos encantados de acompañarte.
Te esperamos.