El Gancho, nuestro símbolo

SPZ

La Iglesia Parroquial de San Pablo y el barrio donde radica son llamados con frecuencia en Zaragoza «Parroquia del Gancho» y «Barrio del Gancho» respectivamente, pero ¿por qué? La razón es muy sencilla: por la forma del objeto que los simboliza, ya que sugiere la de un gancho (aunque no lo sea).

Según antigua tradición el uso del instrumento se vincula a la ermita erigida a San Blas en el año 1118, lugar de culto que como indicamos en Historia se convirtió casi siglo y medio después en la Iglesia Parroquial de San Pablo, aunque sin olvidar nunca a San Blas. La ermita estaba situada fuera del núcleo urbano, por lo que en el trayecto de las romerías que se encaminaban a venerar al Santo era habitual encontrar arbustos y vegetación que obstaculizaban el paso, y de ahí que para despejar el itinerario se recurriera a una hoz, herramienta utilizada en las labores agrícolas de la siega que también resultaba eficaz para este otro propósito.

Aunque el Gancho dejó de prestar su función primitiva hace mucho tiempo, encajado en una larga vara sigue encabezando todas las procesiones que salen de la Parroquia durante el año y la metropolitana del Corpus Christi. Respecto a esta última reproducimos los versos de doña Ana Francisca Abarca de Bolea, abadesa del monasterio de Santa María de Casbas (Huesca) además de escritora y poetisa, que en su “Romance a la Procesión del Corpus” [de Zaragoza], publicado en 1679, dice: «Iba lo gancho primero / con muy grande ligereza, / cortando todos los ramos / que han posado en las tabernas.»

Salvo cuando se saca a la calle, el Gancho está siempre expuesto en la iglesia. Se trata de una obra que data cuando menos del siglo XVIII; al observar su diseño, más elaborado que el de una hoz convencional, se comprende el nombre que se daba al objeto ya en épocas anteriores. Él es nuestro símbolo, el emblema que desde hace siglos identifica a la Parroquia de San Pablo dentro y fuera de sus muros.